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84000: el gran proyecto de traducir todas las palabras del Buda a lenguas modernas

Libros

Por: Pijamasurf - 12/18/2016

Participa en el importante proyecto de traducir el canon tibetano de las palabras del Buda a lenguas modernas para preservar esta herencia espiritual

Uno de los grandes proyectos de rescate cultural que están en marcha en estos tiempos es sin duda el proyecto de traducción 84000.co, iniciativa que busca traducir las palabras del Buda que componen el canon tibetano o Kangyur a lenguas modernas para que estén disponibles para todo el mundo de manera gratuita. El proyecto es dirigido por el maestro budista Dzongsar Khyentse Rinpoche y cuenta con el apoyo de diversas organizaciones y comités de traducción en todo el mundo. 

84 mil es un número simbólico en el budismo y significa una cantidad enorme, a veces la totalidad. Se dice que el Buda enseñó 84 mil métodos para alcanzar la liberación. De aquí el proyecto toma su nombre; aunque el canon tibetano de las palabras del Buda, el Kangyur, no tiene 84 mil sutras, tantras y demás, contiene unas 70 mil páginas. Sin embargo, a esto se busca sumar también el Tengyur, los textos de los maestros budistas indios traducidos al tibetano (muchos de los cuales ya no existen en sánscrito), los cuales suman más de 160 mil páginas. El proyecto argumenta que debido al rápido declive en el conocimiento de lenguas clásicas, como el tibetano clásico y el sánscrito, es importante verter estos textos, que preservan una importante herencia espiritual, a lenguas modernas.

Puedes participar aquí fondeando con desde 5 dólares en adelante y ser uno de los responsables de que las palabras del Buda, las cuales proveen sabiduría milenaria para lidiar con el sufrimiento, puedan ser preservadas y difundidas. 

La compilación original del Kangyur, que se compone diferentes discursos (sutras), instrucciones de disciplina (vinaya), tantras (textos sobre prácticas esotéricas) e incantaciones (dharani), es considerada uno de los grandes logros culturales del pueblo tibetano, que tradujo estos textos del sánscrito y otras lenguas. 

Dzongsar Khyentse Rinpoche cuenta en su magnífica biografía (que puede leerse en entregas aquí) cómo su abuelo, la máxima autoridad del linaje nyingma en su momento, Dudjom Rinpoche, realizó la transmisión del Kangyur de 70 mil páginas leídas cuando él tenía sólo 1 año de edad, algo que duró varios meses. Su abuelo dio instrucciones para que cuando Dzongsar se empezara a quedar dormido se interrumpiera la transmisión y se le dieran dulces, para que no se perdiera de nada. Más tarde sus alumnos lograron que Dzongsar hiciera esta misma transmisión, pero al hacerla se lastimó la vista. Así que ahora parece ser más práctico tenerla toda en línea y para beneficio de más personas.

Aquí puedes leer los textos que ya han sido traducidos

Estos inspiradores versos de Kahlil Gibran contienen el secreto de una relación longeva

Libros

Por: Edmeé García - 12/18/2016

Es más fácil hablar de amor que amar verdaderamente, pero los inspirados versos de "El profeta" contienen la llave para relacionarnos armónicamente

La mayoría de nosotros vamos por el mundo buscando amor, ansiando amor, anhelando amor, desesperados por amor, cantando canciones de amor, deseando dar amor, pero cuando se trata de relacionarnos con amor, no sabemos qué hacer. Es decir, queremos amar  y ser amados de vuelta pero una vez en una relación, con frecuencia no sabemos cómo llevarla armónicamente y menos aún cómo hacerla longeva. Además, el dilema de cómo conservar una relación una vez que se ha encontrado a la persona con quien se desea estar se renueva generación tras generación, haciendo la pregunta tan perenne como el deseo de amor. 

 

Escritores, psicólogos, autores de autoayuda, sabios e ignorantes por igual han intentado dar respuesta esta acuciante pregunta. Pero la interrogante continúa: ¿cómo hacer para que el amor dure? Quizá una de las mejores opiniones sea la del poeta y filósofo Kahlil Gibran, que en su libro “El profeta” escribió los siguientes versos, que son tanto precisos como inspiradores. 

 

 

Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura.

Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.

Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa.

Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea

independiente.

Las cuerdas de un laúd están solas, aunque tiemblen con la misma música.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga.

Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y estad juntos, pero no demasiado juntos.

Porque los pilares del templo están aparte.

Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.

 

Estos agudos versos nos invitan a cultivar la flexibilidad y parecen decir que la unión de una pareja lejos de ser una institución rígida, asemeja más a un baile entre dos individuos. Siendo “individuos” la palabra clave, no se trata de dos mitades que se suman sino de dos mundos completos acompañándose durante las vueltas de la vida, de la misma forma en que los planetas y estrellas coexisten con sus pares. Es interesante que el texto en ningún momento haga referencia a la perfección, porque no necesitamos de ella para amar ni ser amados. En palabras de Anaïs Nin:

 

Donde el mito falla, el amor humano empieza. Entonces amamos a un ser humano, no a nuestro sueño, sino a un ser humano con fallas. 

 

Amemos entonces sin deseos de perfección, sin sumisión, ni límites y quizá encontremos la poesía de “El profeta” dentro de nosotros.