*

X

Este video muestra la influencia en el cine de grandes maestros de la pintura

Arte

Por: pijamasurf - 02/16/2017

La herencia de la pintura en el cine va más allá de lo que imaginamos

Si algo nos enseña el cine es a mirar. Por su propia naturaleza y por los recursos que se desprenden de ésta, el cine nos obliga a mirar de cierta manera, a poner cierta intención en nuestra mirada, a observar ciertos elementos de formas muy determinadas. Esa, en parte, es la gracia del cine y el elemento que distingue a los grandes directores: la imprevisible mirada que ponen sobre un fragmento del mundo, descubriendo ahí lo que nadie nunca antes había visto.

En esto, sin embargo, el cine no es pionero, sino más bien el heredero de una tradición más antigua: la pintura. Antes que el cine, los pintores enseñaron a la humanidad a mirar el mundo: el color de las cosas, las posibilidades de la perspectiva, los juegos de la luz, etc. Cuando el cine surgió, ya los maestros de la pintura habían formado nuestra mirada.

Quizá por ello no es casual que, de tanto en tanto, ciertas obras pictóricas se cuelen a la gran pantalla, tal y como demuestra esta compilación realizada por Vugar Efendi, cineasta él mismo y, antes que eso, conocedor amplio tanto de cine como de pintura.

Cabe mencionar que este video es una segunda parte de otro realizado por Efendi hace algunos meses, el cual compartimos también a continuación.

La cultura, después de todo, es una especie de mar común en el que todos navegamos, en donde las obras emergen con conexiones secretas entre ellas, profundas y no evidentes.

Sobre 'Aerosol' y el cine con voluntad transformadora

Arte

Por: Lalo Ortega - 02/16/2017

Grafiti, pandillas, baile: "Aerosol" es una exploración de ciertos submundos de la sociedad mexicana actual

El cine es ese espacio de nuestra cultura que ofrece la posibilidad de transformar aquello que está ligado a nuestros deseos y a nuestra manera de desear.
Lauro Zavala

Para “Tren” y “Drama”, personajes reales que inspiran a los protagonistas homónimos de la cinta Aerosol, el grafiti y el baile suponían su escape del crimen de pandillas, cuando vivían en los barrios marginados mexicanos. La ópera prima de Mauricio de Aguinaco pretende cumplir este mismo rol del arte como escapatoria para el público joven, con una historia sobre los peligros del ambiente de pandillas.

Puede que no sea exitosa en comunicar ese mensaje efectivamente, pero para su director, quien ha sido testigo de dicho estilo de vida al sur y al norte de la frontera con Estados Unidos, resulta primordial llevar Aerosol a un público tan amplio como sea posible. La película forma parte de la iniciativa #MásCineMexicano del Cine Tonalá, que busca impulsar a las producciones nacionales con proyecciones especiales.

De Aguinaco lamenta que, en tiempos recientes, las películas mexicanas de mayor recaudación en taquilla parecen ser también las menos comprometidas con enviar un mensaje relevante a la sociedad. Nótese que, de acuerdo con el estudio preliminar de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (CANACINE), las tres cintas nacionales más taquilleras de 2016 fueron comedias de risa fácil. Además, a pesar de que México permanece como el cuarto país con mayor asistencia a salas de cine, ninguna producción doméstica quedó cerca del top 10 de taquilla.

En otras palabras: los mexicanos casi no consumen cine mexicano.

Ya en el último Anuario Estadístico de Cine Mexicano del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) se observan algunas de las causas. Por un lado, casi la mitad de las películas nacionales son estrenadas con menos de 100 copias, lo que limita mucho su distribución. Por otro, para De Aguinaco, las producciones actuales no son necesariamente atractivas para los jóvenes, y a esto responde la estética de su película.

Aerosol se arriesga con un estilo visual en el que el arte urbano es parte fundamental de la identidad del protagonista y su ciudad. Aunado a esto, hay secuencias con texturas de páginas de historietas, y los golpes en las peleas son enfatizados mediante onomatopeyas. Del mismo modo que Nuk intenta rescatar del crimen a su hermano menor, Tren, atrayéndolo a desarrollar su talento artístico, la propuesta estética de la película busca identificarse con la cultura de su público potencial.

La cinta no es precisamente exitosa en ese propósito: los súbitos saltos en estilo visual, de hecho, distraen más de lo que logran aterrizar a esta película de actuaciones, guión y mezcla de audio mejorables. Sin embargo, hay que rescatar que esté alineada a dotar al cine de una voluntad transformadora, más allá del mero entretenimiento.

Puede debatirse si corresponde o no al cine adoptar este rol de manera activa. Pero si, como escribe Zavala, éste tiene el poder de reafirmar valores, identidades, y formas de ver el mundo, habrá que brindar más espacios de exhibición a las propuestas que quieran comunicar que, para la juventud, sí existe una salida.

 

Twitter del autor: @Lalo_OrtegaRios