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Equinoccio de otoño, 22 de septiembre del 2017: luz y oscuridad en equilibrio

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/18/2017

Con el equinoccio del 22 de septiembre del 2017 inicia el otoño en el hemisferio norte y la primavera en el hemisferio sur

Este viernes 22 de septiembre a las 20:02 horas (tiempo universal) (a las 15:02, tiempo de la Ciudad de Mexico) el Sol cruzará el ecuador celeste, la línea imaginaria en el cielo encima del ecuador de la Tierra, marcando de esta manera el equinoccio de otoño en el norte y el equinoccio de primavera en el sur. Los habitantes del hemisferio norte se dirigen hacia el invierno y el descenso de la energía solar y los del hemisferio sur hacia la siembra de la primavera y finalmente el esplendor del verano, con el incremento de la luz del Sol. Los equinoccios, junto con los solsticios, son los grandes relojes de Sol, los puntos nodales donde se marcan los cambios en el constante proceso de la naturaleza.

La palabra equinoccio, literalmente aequs-nox: "noche igual", hace referencia a que en este punto del año solar el día y la noche duran igual o casi igual, ya que en los polos hay una pequeña diferencia. Así tenemos este juego de polaridades en equilibrio, una eterna danza de fuerzas que más que opuestas son complementarias, se necesitan la una a la otra para existir, la luz y la oscuridad, la vida y la muerte. Simbólicamente, en el norte el otoño marca el inicio de la muerte del Sol, la cual culminará en el solsticio de invierno, fecha que a la vez es su renacimiento, ya que toda muerte en la naturaleza es una transformación. Así, estas fechas estaban ligadas al almacenamiento de los frutos cosechados y a la preparación para el invierno, donde había menos recursos. Esto mismo se traspolaba de un nivel material-social a un nivel energético individual: el individuo debe empezar a cuidarse y a conservar su energía para evitar enfermar en verano. La medicina china tradicional, basándose en el texto seminal El clásico interior del emperador amarillo, aconseja:

-En invierno se debe acostar temprano y levantarse tarde. Esto es especialmente importante para cuidar el riñón.  

-En primavera uno debe acostarse tarde y levantarse temprano. En esta temporada el cuidado especial es sobre la energía del hígado.

-En verano uno se debe acostar tarde y levantarse temprano. Aquí hay que cuidar el corazón.

-En otoño se debe acostarse temprano y levantarse temprano. Aquí se cuida la energía pulmonar.

Mientras, en el hemisferio norte, las personas deben empezar a cuidarse un poco más y tomar precauciones. En el sur la gente puede empezar a beneficiarse de estar en la naturaleza y de cargarse de la energía celeste que se imprime en la Tierra, siendo este el momento de las albricias: es tiempo de sembrar, el Sol se eleva por el cielo y la luz se difunde por la Tierra. La luz que para todas las sociedades que han observado la naturaleza es vida. La medicina china recomienda hacer caminatas en el bosque en primavera. 

Ciertamente, hoy en día estas fechas han pasado a segundo término dentro de todos los festejos seculares o comerciales que se tienen. Sin embargo, antiguamente estas eran de las principales fechas en los calendarios de civilizaciones que estaban más vinculadas a la naturaleza y a los ciclos de cultivo. De cualquier manera, el equinoccio nos permite reconectar con este modo de existir, el cual se interesa por el cosmos y considera que toda la vida en el planeta existe de manera interdependiente, sensible a los pulsos y ritmos de la naturaleza, la cual sirve como guía.

Cuando Michael Foucault probó el LSD, dijo: "Es la mejor experiencia de mi vida". Aquí la historia

AlterCultura

Por: pijamaSurf - 09/18/2017

Una de las mentes más brillantes del siglo XX se habría transformado después de una experiencia con LSD en el desierto

Muchos tenemos la certeza de que Foucault fue uno de los filósofos e historiadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Su colega y compatriota, Pierre Bourdieu, resumió así su brillante rol: "una larga exploración de transgresión, de ir más allá de los límites sociales, siempre e inseparablemente ligado al conocimiento y al poder". Pero lo que la mayoría ignora es que en su ávida exploración, Foucault también accedió a experiencias psicoactivas por medio de sustancias. Y en esta faceta de su vida, destaca un viaje de LSD que tuvo en California. 

Este suceso, al cual Foucault se refirió como "una experiencia límite", y que incluso calificó como "la mejor experiencia de mi vida", ocurrió en 1975 cuando el francés impartía clases en la Universidad de Berkeley. Otro profesor, Simeon Wade, confesó que quería hacer un experimento: "Quería ver cómo reaccionaba una de las más grandes mentes de la historia a una experiencia que jamás había vivido". 

Buena parte de la sesión la dedicaron a observar el tránsito de Venus en el cielo. 

Fuimos a Zabriskie Point a ver la aparición de Venus. Michael colocó bocinas a nuestro alrededor, ya que estábamos solos, y escuchamos a Elisabeth Schwarzkopf cantar Las cuatro últimas canciones, de Richard Strauss. Vi a Foucault derramar lágrimas [...] Estuvimos ahí como 10 horas.

Según Wade, el viaje de ácido en el desierto cambió para siempre a Foucault. Meses después recibió una carta donde le decía que "le había cambiado profundamente la vida y la obra". Como si, a través del LSD, Foucault hubiera logrado consumar algo a lo cual había apostado durante décadas de lúcidos cuestionamientos filosóficos: transgredir la identidad impuesta por la sociedad. 

 

Aquí te compartimos una memorable entrevista con Wade sobre la catarsis lisérgica que experimentó Foucault y que habría de marcar sus últimos 9 años de vida